La segunda hormona suprarrenal de gran importancia para el cuerpo humano que disminuye durante los períodos de estrés es la DHEA. Un hombre saludable promedio produce alrededor de 30 mg de DHEA al día, mientras que las mujeres producen 20mg al día. Sin embargo, durante el estrés adrenal puede caer a niveles muy bajos. Las principales acciones de la DHEA son la conversión en otras hormonas más potentes, como los estrógenos y la testosterona. También parece tener su propia acción sobre el sistema inmune y las células endoteliales, que ayudan a estimular el sistema inmunológico y la prevención de la aterosclerosis.


Esto podría incluir comer alimentos que sabe que no son buenos para usted, como beber en exceso, tomar drogas, fumar, ir a la cama tarde, no descansar lo suficiente… Este tipo de desprecio del cuerpo se manifiesta de forma negativa,  afectando a las glándulas suprarrenales que contribuyen aún más a los problemas suprarrenales. Estos podrían incluir: metales pesados, patógenos, tales como infecciones virales, bacterias o por hongos, parásitos, toxinas, alérgenos, etc
Toma medicamentos y suplementos. La fatiga suprarrenal puede conducir a una deficiencia en las hormonas pero también puede ocasionar deficiencias de nutrientes vitales que son necesarios para el cuerpo. Por tanto, puedes contribuir a aliviar los síntomas de la fatiga suprarrenal y encaminarte hacia la recuperación tomando ciertos medicamentos y suplementos.
Las toxinas no sólo vienen de fuera, sino también de dentro. Durante los procesos de generación de energía en la mitocondria, se producen radicales libres y oxidación. Por suerte, tenemos sistemas para controlar estas moléculas, pero si la inflamación/oxidación aumenta (por mala dieta, por ejemplo), o las enzimas que controlan la oxidación no funcionan bien, el cerebro tendrá que tomar una difícil decisión: o bien “baja la velocidad” (el metabolismo) para reducir el estrés oxidativo, o bien no lo hace y como consecuencia la oxidación sigue aumentando (algo peligroso). Puesto que la prioridad del cuerpo es sobrevivir, sólo hay una decisió inteligente: reducir la oxidación/metabolismo. ¿Cómo lo hace? Mediante el eje hipotálamo-tiroideo-adrenal que te he comentado más arriba. Al reducir el metabolismo es posible que ganes peso, tengas menos energía y tu deseo sexual se reduzca a cero…pero sobrevivirás, y de eso se trata. El cuerpo sabe lo que hace.
La segunda hormona suprarrenal de gran importancia para el cuerpo humano que disminuye durante los períodos de estrés es la DHEA. Un hombre saludable promedio produce alrededor de 30 mg de DHEA al día, mientras que las mujeres producen 20mg al día. Sin embargo, durante el estrés adrenal puede caer a niveles muy bajos. Las principales acciones de la DHEA son la conversión en otras hormonas más potentes, como los estrógenos y la testosterona. También parece tener su propia acción sobre el sistema inmune y las células endoteliales, que ayudan a estimular el sistema inmunológico y la prevención de la aterosclerosis.
Podemos llamar fatiga adrenal a aquellos casos donde el problema está localizado realmente en las glándulas adrenales, bien por un problema autoinmune (el cuerpo ataca el tejido adrenal) o porque simplemente le faltan los bloques de construcción (los nutrientes) para sintentizar las hormonas adrenales (por ejemplo, el aminoácido tirosina para sintetizar adrenalina).
Si bien el estrés del eje HPA y la subsiguiente síntesis y secreción de cortisol pueden coincidir con la aceleración de la producción reducida de DHEA(S) (es decir, una regulación decreciente de la DHEA(S) inducida por el estrés), esta relación se ve facilitada por procesos reguladores (por ejemplo, inhibiciones de la retroalimentación, señalización de receptores, regulación genómica de enzimas, etc.), no un agotamiento intrasuprarrenal de la pregnenolona como precursor de las hormonas subsiguientes.
Reduce el nivel de estrés en tu vida. El estrés y el cortisol, la hormona a la que está asociado, constituyen una de las causas subyacentes de la fatiga suprarrenal. Por tanto, si practicas actividades como la meditación y la desconexión de los aparatos electrónicos, podrás reducir el nivel de estrés en tu vida y ayudar a que tu cuerpo se recupere de la fatiga suprarrenal.
Estos tres aminoácidos pueden ser útiles. La prolina (500 mg) está implicada en el desarrollo del tejido conectivo. Las glándulas adrenales débiles acompañan a menudo el tejido conectivo débil. Lo que es bueno para el tejido conectivo también ayuda a las glándulas suprarrenales. En los casos más pesados, se pueden indicar lisina (1-2 g) y glutamina (1-5 g).
Blood or salivary testing is sometimes offered but there is no evidence that adrenal fatigue exists or can be tested for.[1][3] The concept of adrenal fatigue has given rise to an industry of dietary supplements marketed to treat this condition. These supplements are largely unregulated in the U.S., are ineffective, and in some cases may be dangerous.[3]
Según los partidarios de la fatiga suprarrenal, esta constituye una forma leve de la insuficiencia suprarrenal a causa del estrés crónico. Su teoría establece que las glándulas suprarrenales no pueden tolerar el estrés constante, lo cual conduce a que no puedan producir una cantidad suficiente de las hormonas necesarias para que una persona se sienta bien. También proponen que este cambio tan ínfimo en la función suprarrenal no puede detectarse mediante exámenes de sangre pero el cuerpo sí puede hacerlo.[9]

Este libro está dedicado a todas aquellas personas que viven atrapadas en el abismo que supone perder toda capacidad física y mental, en medio de la soledad y desesperanza arrancándoles las alas de la vida. Este libro está escrito con la intención de arrojar luz sobre el camino de aquellas personas que están padeciendo ahora, lo que yo viví en su día en mi propia carne, y que esconden secretamente, muy dentro suyo, la llama de la esperanza, aguardando a poder renacer de sus propias cenizas.
Hola, Lari! Estamos encantados de tu regreso y de que te sientas mejor. Actualmente, y desde hace algunos meses, siento como si mi hashimoto se me hubiera ido de las manos y mucho me temo q mis glándulas adrenales tienen mucho q ver ( ojalá me equivoque). La cuestión es q tengo síntomas comunes de la fatiga adrenal pero son también comunes de hashimoto. Por otro lado mis patrones de sueño e intestinales están mejor que nunca. Todo comenzó nada más dejar las pastillas anticonceptivas pero coincidía también con un mal momento así que no se a que será debido realmente. Ahora me siento mejor pero he tenido periodos de depresión seguido de alegría y comencé a ganar peso a pesar de hacer deporte a diario. Esto segundo sigo sin tenerlo controlado y cada vez me veo peor pero se me hace imposible perder, es todo lo contrario, voy cogiendo peso sin razón aparente… Estoy a la espera de un control hormonal y, el siguiente paso, si el primero sale bien, será el test de cortisol en saliva. Hago dieta paleo y estuve 2 meses en protocolo autoinmune para ir incorporando alimentos,además tomo suplementos como los que citaste más arriba y también rhodiola y ashwaganda. Que opinas de la l-tirosina? Y del alga chrorella? Muchísimas gracias por compartir todas estas cosas tan valiosas para los que te seguimos. Animo y a seguir luchando! Un abrazo desde España

Hola Edurne. Espero que te sientas más recuperada y nos obsequies de nuevo con tus artículos, consejos y recetas. Quería preguntarte si crees que es posible que el síndrome disfórico premenstrual http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/007193.htm pudiese estar relacionado con la fatiga adrenal, o simplemente comparten síntomas. Gracias y cuídate.
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