El estilo de vida, los hábitos de alimentación, provocan que en muchos casos nuestro organismo esté sometido a una carga de estrés intensa y prolongada. Cuando esto sucede, las glándulas se ven obligadas a realizar un trabajo extra, lo que a la larga haría que se agotarán, dando lugar a la fatiga adrenal. Asimismo, este trastorno se asocia con infecciones respiratorias (consecuencia de la gripe, neumonía o bronquitis) o con tratamientos prolongados con corticoesteroides.
Esta obra, pionera en el abordaje de la fatiga adrenal en habla hispana, aborda en profundidad una disfunción orgánica ignorada, la fatiga adrenal, además de otras muchas causas que dan explicación a enfermedades consideradas incurables, como son el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), la Fibromialgia (FM) y la Sensibilidad Química Múltiple (SQM), entre otras.
El cansancio suprarrenal se puede comprobar en los estudios de laboratorio mediante los marcadores de la función adrenal. Dos de estos marcadores son el cortisol y el DHEA (Perfil de Estrés de Adrenocórtex).  Existen diversas pruebas capaces de determinar el nivel de cortisol, algunos países no cuentan con todas, pero el hecho de que algunas de ellas no estén disponibles en un país determinado, no significa que no sean efectivas.

Es frustrante tener síntomas constantes que el médico no puede explicar fácilmente. Pero aceptar un diagnóstico médico no reconocido de un profesional no calificado podría ser peor. Los remedios no comprobados para la llamada fatiga suprarrenal podrían hacer que te sientas peor, mientras que la causa real, como podría ser la depresión o la fibromialgia, seguirían afectándote.

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